Los gobiernos de Venezuela y Cuba reconocieron la muerte de decenas de ciudadanos cubanos durante la reciente intervención militar de Estados Unidos en territorio venezolano. Se trata de la primera admisión oficial sobre la presencia de personal cubano vinculado a tareas de seguridad e inteligencia en el núcleo del poder chavista, un hecho que durante años fue motivo de versiones extraoficiales y especulación internacional.
En un comunicado, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel informó que los fallecidos cumplían misiones asignadas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior de Cuba, a solicitud de instituciones homólogas de Venezuela.
Según el texto, los cubanos murieron en enfrentamientos directos o como consecuencia de los bombardeos realizados durante el operativo que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa.
Poco después, el Gobierno venezolano confirmó la información y expresó sus condolencias a La Habana. En una nota firmada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, se indicó que los uniformados cubanos se encontraban en el país como parte de los acuerdos de cooperación y defensa entre ambas naciones, y que desempeñaban labores de protección institucional. El canciller Yván Gil resaltó los “lazos históricos de hermandad” y afirmó que los fallecidos “cumplieron su deber”.
La confirmación oficial sorprendió a analistas internacionales. Alfredo Rodríguez Gómez, experto en seguridad y docente de la Universidad Internacional de La Rioja, explicó a CNN que la presencia cubana en Venezuela era ampliamente conocida, pero rara vez admitida. A su juicio, estas muertes evidencian que los agentes operaban dentro del círculo más cercano a la seguridad presidencial. “Son parte esencial del aparato de inteligencia y control del Estado”, señaló.
Desde el año 2000, Cuba y Venezuela mantienen un convenio integral de cooperación que ha permitido la presencia de miles de médicos, educadores y técnicos cubanos en el país sudamericano. No obstante, hasta ahora, La Habana se refería a sus ciudadanos en Venezuela como “colaboradores” o “cooperantes”, sin reconocer tareas vinculadas a inteligencia o defensa. A cambio, Caracas envía a la isla miles de barriles diarios de petróleo, aunque insuficientes para cubrir su demanda energética.
Kenneth Ramírez, presidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (COVRI), había señalado previamente que Cuba juega un papel clave en los sistemas de inteligencia política y militar de Venezuela, contribuyendo a frustrar intentos de la oposición para derrocar a Maduro y evitar fracturas dentro de las fuerzas armadas, como ocurrió en el fallido alzamiento del 30 de abril de 2019.
Hasta el momento, el Gobierno venezolano no ha revelado el número total de fallecidos por la intervención militar del sábado, por lo que se desconoce qué proporción representan los 32 cubanos confirmados por La Habana.
El expresidente estadounidense Donald Trump también se refirió al tema y afirmó que “muchos cubanos perdieron la vida” mientras protegían a Maduro, declaraciones que ofreció al New York Post y previamente a periodistas en el Air Force One. En la misma línea, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aseguró que los cubanos formaban parte del esquema de seguridad del mandatario venezolano.
