Ciudad de México.- Después de que la Justicia estadounidense sentenciara al narcotraficante Ismael ‘El Mayo’ Zambada a cadena perpetua, México sigue haciendo frente a la sangrienta guerra interna que provocó su detención en el seno del Cartel de Sinaloa, al tiempo que ha reavivado la controversia con Washington para exigir que aclare el papel que jugó en su controvertida captura.
El 25 de julio de 2024 aterrizó en Texas el histórico cofundador del Cartel de Sinaloa, quien acusó a uno de los hijos de su antiguo socio Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán de llevarlo por la fuerza a EE.UU.
El entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), pidió un informe completo a Washington para saber si intervinieron sus agentes en el país vecino, pese a que la versión que le trasladaron fue que en la detención de El Mayo no hubo participación de EE.UU.
Eso fue siempre puesto en duda por México y ahora, dos años después, la polémica se ha acrecentado por la reciente donación del Buró Federal de Investigaciones (FBI) a un museo del avión en el que fue trasladado el narcotraficante a Estados Unidos.
Esta circunstancia hizo que la actual jefa de Estado, Claudia Sheinbaum, sostuviera, tras la sentencia contra Zambada, que es «obvia» la participación estadounidense en su detención, mientras que semanas atrás la Fiscalía General de la República (FGR) había enviado nuevos requerimientos de información para esclarecer los hechos.
Una detención que el Gobierno «no puede dejar pasar»
Para el analista de seguridad David Saucedo, el controvertido arresto de El Mayo de hace casi dos años es algo que «no puede dejar pasar» el Ejecutivo de Sheinbaum, al tratarse de «la captura de un mexicano en territorio mexicano por agentes de Estados Unidos».
«Esto es algo que los distintos gobiernos de México han combatido durante décadas», explicó a EFE Saucedo, quien no tiene dudas que el FBI intervino y negoció la captura del capo, de 76 años.
