El expresidente de Ecuador Lenín Moreno (2017-2021) ha sido declarado culpable de cohecho por haber recibido sobornos para favorecer a la empresa estatal china Sinohydro en la construcción de la mayor central hidroeléctrica del país, cuando era vicepresidente de Rafael Correa.
La esposa de Moreno, Rocío González, y la hija de ambos, Irina Moreno, también han sido declaradas culpables de cohecho como cómplices.
Los jueces de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) han asegurado que la empresa china pagó recursos millonarios hacia un círculo empresarial que luego fueron distribuidos a distintas sociedades y personas, incluidos integrantes del núcleo familiar del exmandatario, cuya condena aún no ha sido anunciada por los magistrados.
La Fiscalía había pedido en julio pasado que se le condene a seis años y seis meses de prisión, al igual que a su esposa y a su hija, y a otras 17 personas, entre las que está el exembajador de China Cai Runguo.
De acuerdo con los jueces, Moreno utilizó su cargo como vicepresidente para intervenir en un “ámbito ajeno a su rectoría” con el objetivo de favorecer a Sinohydro, y por ello obtuvo beneficios a través de terceras personas. “El beneficio indirecto recibido a través de terceras personas no deja de lado la valoración de la actuación funcional del procesado, sino que aportan al correlato financiero que, en su conjunto, establece el carácter de obtención de recursos indebidos“, ha dicho el juez ponente frente a Moreno y su esposa, presentes en la sala de la CNJ.
Según el Ministerio Público, el exmandatario habría recibido junto a su familia, presuntamente, más de un millón de dólares de un total de 76 millones de dólares en sobornos que Sinohydro pagó supuestamente por la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, con una potencia de hasta 1.500 megavatios en la Amazonía ecuatoriana.
Así, Moreno habría recibido de forma ilícita un total de 660.000 dólares, de los cuales 220.000 corresponderían a él y a su esposa, presuntamente en forma de una vivienda y mobiliario. Otros 440.000 dólares estuvieron aparentemente destinados a los hermanos de Moreno: Edwin (350.000 dólares) y Guillermo (10.000 dólares); a su hija Irina (50.000 dólares), a sus cuñadas Jacqueline (10.000 dólares) y Martha (15.000 dólares) y a su suegra Aída Graciela (5.000 dólares).
Además de la pena de cárcel, la Fiscalía pidió que a todos los procesados se los inhabilite para ejercer cargo público o tener vínculos contractuales con el Estado, que se les suspenda los derechos de participación y que se les imponga una multa y el pago de una reparación integral. También solicitó que pidan disculpas públicas y que se instale una “cita anticorrupción” en el complejo hidroeléctrico.
La historia la destapó un medio de comunicación
Durante más de seis horas, el tribunal ha detallado cómo se configuró el delito de cohecho en este caso y se encuentra individualizando las responsabilidades de cada uno de los 20 procesados.
En un receso de la audiencia, Moreno ha dicho que había decidido asistir presencialmente porque quería “dar la cara” y ha asegurado, como en otras ocasiones, que este juicio era una supuesta “venganza” orquestada por el expresidente Correa.
